Para México, la exportación es uno de los motores principales en la economía del país y uno de los participantes más importantes en el Producto Interno Bruto nacional. En el 2020, según dato del Banco Mundial, las exportaciones mexicanas apoyaban cerca del 40% de todo el PIB. Esto nota, que para México las exportaciones son cruciales para el desarrollo económico del país.
Por esta razón, existen distintas instituciones gubernamentales encargadas del apoyo a las empresas que llevan a cabo exportaciones dentro del mismo continente como a otros. En este artículo hablaremos sobre los programas más importantes para el impulso al comercio exterior y las características de cada uno.
Drawback o Devolución de Impuestos de Importación a Exportadores
Como su nombre lo indica, este programa pretende devolver al exportador un porcentaje de los impuestos generales de importación. Los productos que pueden entrar en este programa son los siguientes:
Materias primas
Partes y componentes
Empaques y envases
Combustibles
Lubricantes
Para definir el monto que se puede devolver, se toma como base la cantidad que se ha pagado bajo el concepto “impuesto general de importación”. Este monto se divide entre el cambio de peso a dólar cuando se hizo la transacción. Esto finalmente se multiplica por el cambio del día que se realiza la devolución.
Drawback = (Impuesto general de importación/Cambio de transacción) Cambio Vigente
Este es un programa que es adecuado para pequeñas y medianas empresas ya que no se debe hacer una inscripción exhaustiva, sino que el drawback se genera conforme a pedimento.
PROSEC o Promoción Sectorial
Este es un programa, dirigido para empresas que manufacturan sus productos en México y que venden nacional o al extranjero y que necesiten insumos o maquinaria del extranjero. En este programa, pueden adquirir productos de calidad del extranjero con un arancel preferencial. De esta manera, la producción de estas empresas mantiene un costo competitivo para ofrecerlo en el país o hacia otros países.
Algunas de las industrias que pueden participar en este programa son:
Eléctrica y electrónica
Juguetes
Muebles
Calzado
Minera y metalúrgica
Química
Manufactura
Transporte
Papel y Cartón
Automotriz y aeronáutica
Alimentaria
En este programa, la empresa sí debe cumplir con ciertos requisitos y debe inscribirse para poder tener los beneficios del programa.
IMMEX o Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación
Este es uno de los programas más completos y va destinada más a empresas medianas y grandes. En este programa se pretende que los importadores mexicanos puedan adquirir materias primas o insumos del extranjero durante un periodo determinado de tiempo para que esta materia se utilice en la elaboración, transformación y reparación de productos para que así, finalmente esta mercancía pueda ser exportada por las empresas mexicanas.
Los exportadores extranjeros de materias primas podrán vender sus productos libres de impuesto de importación y cuotas compensatorias.
Este programa requiere un registro exhaustivo y la Secretaría de Servicio Tributario estará en contacto con la empresa solicitante por cuestiones de auditoría y control.
La factura comercial es un documento que ofrece la información básica y relevante sobre un producto y el monto que ha sido adquirido por un comprador. Este documento es de mucha utilidad ya que se presenta a diferentes agentes para realizar una exportación: como a agentes de carga, agentes aduanales y a entidades financieras si se pretende adquirir un financiamiento.
¿Qué información debe incluir la factura?
La información que debe incluirse es diversa, algunos aspectos que deben considerarse son:
Información de la empresa exportadora.
Información de la empresa importadora.
Detalles sobre la mercancía como el peso, las dimensiones, dónde fue manufacturada, el código arancelario, el precio unitario y la divisa.
Información sobre el envío, cómo se realiza y los INCOTERMS aplicados.
Datos de los puertos de carga, descarga y también la dirección destino.
Número de la carta porte, también conocido como Bill of Lading.
Términos y el método de pago.
Descripción de la cantidad de producto y el precio total de la factura.
Es indispensable que el exportador efectúe una factura comercial ya que este documento será solicitado como parte del trámite que realice la agencia aduanal para hacer el transporte de la mercancía.
Factura comercial vs. Proforma vs. Lista de Empaque
Quizá durante tus procesos de exportación has escuchado hablar sobre estos documentos que son diferentes, te explicamos la diferencia entre ellos:
Proforma: este tipo de documentos son usualmente los preliminares a la originación de la factura. Por lo general, este se emplea como herramienta de compromiso para que el comprador se cerciore de la mercancía y la cantidad que se producirá de forma detallada.
Lista de empaque: el objetivo de este documento es completamente logístico, ya que aquí se enlista la mercancía en su totalidad, de esta manera se pueden aclarar asuntos entre el vendedor y comprador a nivel inventarial.
La carta de crédito de exportación es uno de los instrumentos financieros más útiles y fiables que puedas encontrar en el marco del comercio internacional, siendo un respaldo sólido de cualquier tipo de operación que puedas realizar, como importador o como exportador.
Ante las dificultades que puedan existir en una operación internacional (donde factores como el idioma, la cultura o la situación país implican un riesgo evidente), la carta de crédito de exportación puede resultar como una alternativa viable para garantizar el cumplimiento del acuerdo entre ambas partes.
En este post, aprenderás qué es una carta de crédito, su importancia, las ventajas y los riesgos que conlleva este tipo de documentación. Además, aprenderás sobre los tipos de cartas de créditos que existen y su funcionamiento. ¡Acompáñanos!
¿Qué es la carta de crédito?
Como su mismo nombre lo sugiere, una carta de crédito es un documento que se emplea como una garantía de pago cuando una transacción comercial se lleva a cabo.
Este tipo de documentos, tienen un muy alto nivel de relevancia y seguridad para el vendedor o en este caso, el exportador de producto. Además, las cartas de créditos de exportación son expedidas por una entidad bancaria o financiera, por lo que le da un carácter aún más importante.
Según explica el trabajo de Andrea Carmona Isaza para la Universidad EAFIT de Medellín, Colombia, una carta de crédito ofrece “protección y beneficios, tanto a exportadores, como a importadores, erigiéndose como elemento crítico de muchas transacciones comerciales internacionales”.
Debido a factores puntuales, como por ejemplo los períodos de tiempos excesivos que conlleva el traslado de mercancías por tránsito marítimo, las empresas necesitan una garantía de que el pago se realizará antes de la llegada de carga. Por lo que la idea de diseñar una carta de crédito de exportación es servir de respaldo y que, a través de ella, se pueda eliminar la desconfianza que existen entre compradores y vendedores.
Fuente: Pexels 2021
¿Para qué sirve una carta de crédito?
Este tipo de documentos busca servir de soporte para cimentar un vínculo, basado en la confiabilidad entre ambas partes.
En este sentido, la carta de crédito de exportación no es más que una excelente opción para facilitar el comercio, tanto interno como externo, ya que garantiza las compraventas a distancia. Es útil porque iguala el riesgo para ambas partes, ya que protege a compradores y vendedores con respecto a un posible fraude o irregularidades durante la operación.
Por ejemplo, si el vendedor no envía los productos, el comprador tiene la potestad de pausar la carta de crédito. Esto sería como una multa para el vendedor, al no cumplir con la mercancía y derivaría en un reembolso para el comprador. Pero el vendedor también está protegido, pues su pago está garantizado, siempre que se cumplan las condiciones acordadas en el documento.
Este tipo de mecanismos es perfecto dentro de lo que es el comercio exterior, ya que ayuda a prevenir las desconfianzas propias de las barreras idiomáticas y culturales que pudiesen haber entre dos empresas de países completamente diferentes. Así es como la carta de crédito de exportación se ha convertido en uno de los documentos más seguros que hay en este tipo de intercambios.
Requisitos para realizar una carta de crédito
Al momento de crear una carta de crédito de exportación, existen una serie de condiciones que deben cumplirse, no sólo entre las partes, sino también con los bancos, para hacer posible el trámite en cuestión.
Estos son los requisitos para una carta de crédito de exportación en México (al menos los más generales):
Primero, hay que tener un contrato de apertura de crédito documentario, así como también una herramienta de protección contra riesgos cambiarios.
También debes contar con una línea de crédito o una autorización especial de línea de crédito.
La firma de un pagaré.
Muestra una orden de compra, pedido o factura pro-forma o, también, un contrato de compra-venta.
¿Cómo funciona una carta de crédito?
Una vez el exportador ha pactado una operación comercial con su cliente, o importador, se estipulan las condiciones con las que se debe hacer la entrega. Esto es importante ya que en la carta de crédito de exportación, el pago debe estar estipulado que se debe realizar con la entrega.
Una vez que queden establecidos los acuerdos en los que se hará la entrega y el estado en el que se entregará la mercancía, el importador hace una solicitud de carta de crédito de exportación a una entidad financiera, considerando al vendedor o exportador como el beneficiario. En el documento, se designan qué documentos se pueden usar para avalar que la mercancía ha sido entregada en tiempo y forma acordada.
Algunos ejemplos de documentos son los siguientes:
Certificados aduaneros
Facturas de compra
Seguro
Si todo ha sido cumplido, el comprador o importador realiza el pago directamente al exportador y el trato comercial se concluye.
¿Y qué pasa si se generan situaciones como estas?:
Que el banco del comprador pague, aún si los documentos no corresponden con las demandas y condiciones establecidas dentro de la carta de crédito.
Que el banco del importador se niegue a pagar, pese a que los documentos estén en concordancia con lo estipulado en la carta de crédito para exportaciones.
Que hayan discrepancias entre sí se cumplieron, o no, los requisitos estipulados en el documento.
En estas situaciones, es muy importante que, tanto compradores como vendedores, lean y repasen todo el contenido de esa carta de crédito de exportación, pues este es el único aval que protege a ambas partes de algún posible problema.
Ahora, ¿qué ocurre si el importador no paga? Aquí es donde la entidad financiera funge su labor.
Si el importador, por alguna razón, no cumple sus obligaciones de pago, siempre y cuando la entrega se haya realizado de manera correcta, la entidad financiera absorbe la responsabilidad y genera el pago del monto total o restante de la factura al exportador o vendedor. Eso sí, siempre y cuando la entrega se haya realizado de manera correcta.
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Ventajas de una carta de crédito
Además, de lo que mencionamos anteriormente sobre su finalidad, la carta de crédito de exportación cuenta con una serie de beneficios que ambas partes deben conocer, para aprovechar al máximo esta herramienta.
1. Beneficios para el exportador
Entre las ventajas que tiene una carta de crédito para el exportador están las siguientes:
El exportador tiene la certeza de que recibirá el pago por los productos que está comercializando, al igual que sobre los términos y condiciones necesarios para conseguir el pago estipulado con la otra parte.
Hay menor necesidad de verificar el crédito del comprador, por parte de la empresa exportadora, pues la obligación de pago queda para que la asuman los bancos.
El exportador puede revisar el crédito del banco emisor o confirmador.
La empresa exportadora sabe exactamente cuáles son los términos y condiciones que deben cumplirse para conseguir el pago.
2. Beneficios para el importador
Por otra parte, el importador (o comprador) también obtiene una serie de ventajas con este instrumento de pago:
Tiene la certeza de que los documentos que se exigen en la carta de crédito son examinados por expertos y personas profesionales.
Está seguro de que el pago del vendedor se ejecutará, sólo si coinciden los documentos con las condiciones estipuladas dentro de la carta de crédito para exportación.
Tiene la opción de conseguir financiación del banco con la cual cubrir el importe de la carta de crédito. De esta manera, se difiere el pago de la adquisición de mercancía.
Riesgos de una carta de crédito de exportación
Aunque no se puede hablar de desventajas como tal, dentro de una carta de crédito de exportación, existen una serie de riesgos que se deben tomar en cuenta al momento de hablar sobre este instrumento financiero.
En este sentido, algunos posibles riesgos que debes tomar en consideración sobre una carta de crédito de exportación son los siguientes:
Pueden existir fluctuaciones dentro de lo que será el tipo de cambio de los diferentes países, lo que puede tener influencia en los precios de los artículos.
La demanda de productos extranjeros depende de las condiciones económicas de estos mercados, por lo que los flujos de efectivo están regulados por la situación económica extranjera.
En caso de que empresas multinacionales establezcan subsidiarias en otras naciones, pueden verse afectadas por el riesgo político y las acciones que decida tomar el gobierno del país anfitrión.
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Tipos de cartas de crédito
Hay varios tipos de cartas de crédito que pueden emitirse por un banco específico. Principalmente, las diferencias entre ellas radican en aspectos como los requisitos que se exigen o los plazos.
Existen diversos tipos de cartas de crédito de exportación, como son las siguientes:
Irrevocables: en este rubro, están casi todas las cartas de crédito ya que, dentro de lo establecido en el documento, no se puede modificar ninguna cláusula sin el consentimiento de las partes.
Nominativas: en este tipo de cartas, se estipula claramente cuáles son los bancos que pueden interceder para hacer la emisión, confirmación y la negociación de una carta crédito.
Negociables: como el nombre lo sugiere, son aquellas cartas de crédito de exportación que pueden ser negociadas por el banco emisor.
Comerciales: se considera este tipo de carta si la operación comercial se acordó de compraventa, tanto a nivel local como si se tratara de una operación internacional.
Transferibles: esta carta se expide cuando el exportador o vendedor acepta que sus derechos se pueden transferir, completa o parcialmente, a otro proveedor. De esta manera, el vendedor no usa los fondos propios y puede dirigir ese dinero a pagar a otro vendedor.
Stand by: este es el tipo de carta que se emplea como garantía de diversos tipos de obligaciones. Esta carta entra en vigor si es que el comprador o importador decide no cumplir con el pago, ante lo cual el banco entonces el pago garantizará el pago.
Aspectos que debes considerar sobre las cartas de crédito
Eso sí, al momento de tramitar una carta de crédito de exportación, hay algunos aspectos que debes tomar en consideración sobre lo que representa este documento:
1. Los bancos cobran intereses
Un punto que debes saber sobre una carta de crédito de exportación es que los bancos suelen cobrar interés por este tipo de servicio. ¿Qué clase de interés? Pues varía en función de cada banco.
Por ello, es mejor que te informes con tu banco acerca de cuáles pueden ser las tarifas a aplicar por tu carta de crédito de exportación.
2. Existe un riesgo dentro del acuerdo
¿Qué la carta de crédito de exportación reduce el riesgo? Claro que sí, pero igual existe un riesgo en cualquier operación de este tipo, independientemente de que sea mayor o menor la posibilidad de fracaso.
En este caso, no hay garantías de que lo que esté listado dentro del documento de crédito sea lo que ha sido cargado. Aunque eso no quiere decir que no puedas verificar este tipo de acciones, ya que sí puedes contratar agentes independientes que supervisen o controlen, de primera mano, la carga de los productos que se van a comercializar.
3. Pueden haber discrepancias entre ambas partes
Entre dos (o más) partes de un acuerdo siempre pueden producirse discrepancias, lo que puede comprometer la operación. O quizá no, dependiendo de lo acordado.
En una carta de crédito de exportación, el comprador tiene la opción de renegociar términos y condiciones, con las cuales puede compensar pérdidas potenciales que puedan surgir por el acuerdo (el reembolso que mencionamos anteriormente).
4. Evita los errores en la carta de crédito de exportación
Probablemente el aspecto más importante de esta lista. Para evitar cualquier posible conflicto, lo mejor es que te preocupes en revisar y evaluar bien todos y cada uno de los detalles de tu carta de crédito de exportación y asegurarte de estar conforme con todos los puntos tratados.
Así, el riesgo de que fracase la operación es más reducido. Un error en esta clase de documentos puede resultar muy perjudicial para tu negocio, por lo que harías bien en realizar una doble comprobación de los detalles.
En el marco de tus operaciones, una carta de crédito de exportación no te vendría mal. Para realizarla, debes tomar en cuenta toda clase de factores, como por ejemplo:
Todo esto debes considerarlo dentro de tu planificación y, por supuesto, siempre verificar todo lo acordado dentro de este documento.
Con estas bases sentadas, tu operación exportadora será todo un éxito. Ahora, para saber qué información presentar dentro de tu carta de crédito de exportación, no está mal que tengas a la mano esta plantilla de Cotización internacional, donde podrás organizar todos los elementos claves que conllevarán tu oferta de negocio internacional.
Y si quieres que tu operación salga mejor todavía, aprovecha la oportunidad que te brindamos en Mundi. Nuestra empresa te ofrece un servicio de factoraje financiero, con el cual podrás adelantar el cobro de ¡hasta el 90% de tus facturas de exportación!, por lo que podrás continuar con tus actividades, contando con la liquidez necesaria para afrontar otras operaciones. ¡Contáctanos!
Factor indispensable para el correcto funcionamiento de tu negocio
El tema de la liquidez seguramente es un tema importante en tu negocio. Como concepto, la liquidez se define como la facilidad en la que tu empresa puede convertir activos en efectivo sin hacer pérdida de su valor en el proceso de conversión. Uno de los aspectos más importantes en esta parte de la liquidez financiera de una empresa es la rapidez en la que la misma empresa pueda hacer esta transformación de activos en dinero.
Que tu empresa tenga un buen nivel de liquidez operativo, es sumamente importante ya que resuelve varios problemas como eventualidades a corto plazo o imprevistos que surjan.
En ocasiones las empresas cuentan con una cantidad limitada de efectivo, lo que en otras palabras se refiere a una poca liquidez financiera, pero poseen una cantidad alta de facturas o cuentas por cobrar. Usualmente las empresas recurren a la cobranza de estas facturas por cobrar para tener acceso a una liquidez financiera y así solventar sus necesidades.
Tipos de activos para la liquidez
La facilidad con que un activo se convierta en efectivo depende mucho de qué tipo de activo se esté considerando y cuál es el valor del activo en el mercado.
Activos como los seguros de vida o los fondos fiduciarios son activos que no pueden considerarse como activos líquidos ya que el tiempo que requieren para su conversión es prolongado. Por otro lado, existen activos como bonos, certificados de depósito, inversiones y bienes raíces que son activos sumamente líquidos, ya que el tiempo de espera para hacer la transformación si no es inmediato, el plazo para hacerlo es considerablemente reducido.
Liquidez vs. solvencia financiera
Estos dos términos ocasionalmente se confunden y se emplean de manera incorrecta e indistinta. La solvencia por un lado, es el concepto que muestra si una empresa es capaz de generar fondos para adquirir deuda.
La liquidez nos indica, como se mencionó anteriormente, la capacidad de la empresa de generar efectivo desde sus activos. Es importante tener muy presente las diferencias ya que en momentos de crisis económica o cuando la empresa batalla para conseguir créditos o algún otro tipo de herramienta financiera, la liquidez es un aliado enorme para mantener las operaciones de la empresa.
Hoy en día los exportadores pueden emplear diferentes tipos de herramientas para financiar sus operaciones. ¿Cómo elegir la mejor para tu empresa? De esto dependen algunos factores como la industria en la que estés y el tipo de pagador que eres, ya que muchas de estas tiene restricciones y riesgos que debes considerar en caso de que el solicitante del financiamiento no decida pagar. En este artículo, te explicaré unas de las herramientas más comunes.
Leasing o arrendamiento
El leasing se define como la renta de bienes productivos como lo son tecnología o maquinaria que permite al exportador seguir trabajando y generar el producto que ofrece a sus clientes.
En cuestión a los beneficios, este tipo de financiamiento permite a la empresa siempre aprovechar las últimas tecnologías en maquinaria o equipo, el equipo o maquinaria se amortiza por lo que el pago es más cómodo. Con este tipo de financiamiento, es mucho más factible para la empresa financiar el valor del equipo, además que este tipo de productos financieros aporta deducciones fiscales importantes para la empresa.
Algunas restricciones o puntos a considerar en este tipo de financiamiento es que por lo general el costo de la deuda es mayor con relación a lo que hubiese sido la deuda con un crédito bancario normal. Otro punto importante es que la empresa solo es dueña del bien una vez termine el contrato del leasing, antes no. Como último punto, es importante mencionar que si la empresa decide cancelar el contrato, estos siempre cuentan con una cláusula de penalización.
Se recomienda que una vez la empresa termine el contrato de leasing, que devuelva el bien y se adquiera uno con tecnología mucho más avanzada. Esto funciona bien ya que estos bienes se deprecian y son obsoletos con rapidez.
Créditos con garantía inmobiliaria
Como su nombre lo sugiere, son créditos que son respaldados por una propiedad o inmueble. Este tipo de créditos son muy útiles ya que el financiamiento va de acuerdo al valor del inmueble. Otro punto positivo, es que el beneficiario no debe demostrar en qué se están invirtiendo los recursos, por lo que hay total libertad en esta parte. Por último, el riesgo para la entidad financiera es mucho menor, por lo que las tasas de interés suelen ser bajas.
Algunas restricciones con este tipo de crédito son que por lo general la solicitud de estos créditos es larga y lenta, al igual que finalmente el crédito pretende ser de relación a largo plazo. También es importante cumplir con el prestamista ya que estos pueden hacer valer la garantía y retirar el inmueble.
Este tipo de financiamiento es perfecto para quienes poseen una alta responsabilidad financiera y comprometer el patrimonio no es un problema por su historial de cumplimiento.
Carta crédito
La carta crédito es una herramienta de pago que genera un banco, esta carta confirma el compromiso de pago del importador al exportador. Este tipo de cartas son expedidas únicamente por entidades financieras y certifican que en efecto, una operación comercial sucedió y que existe una intención de pago. Este tipo de cartas dan certeza de que la operación será pagada.
Algunos beneficios de este instrumento son que siempre se solicita la evidencia del embarque de la mercancía, por lo que el importador también está protegido. Otro punto a favor es que este es un instrumento internacional, por lo que tiene validez en cualquier parte del mundo.
En cuestión a restricciones, se debe tomar en cuenta que esta no es una forma de obtener financiamiento o liquidez, la carta crédito solo funge como una promesa de pago.
Factoring o factoraje
Este instrumento financiero permite hacer líquidas las cuentas por cobrar de los clientes en el exterior. En esta herramienta, el exportador obtiene la liquidez de su factura de forma casi inmediata, de esta manera el exportador puede ofrecer días de crédito a su importador sin comprometer la liquidez de la empresa. Dentro del factoraje, existen 2 tipos:
Factoraje con recurso: el exportador absorbe el riesgo de impago en caso de que el importador no cumpla su obligación por alguna razón. El exportador debe pagar el total del valor de la factura a la entidad financiera.
Factoraje sin recurso: la entidad financiera absorbe el riesgo de impago, no el exportador. La entidad financiera absorbe el total del valor de la factura.
El capital de trabajo es todo aquel recurso que emplea una empresa para operar de manera regular y sin interrupciones. Sin este capital, las empresas no pueden pagar a sus trabajadores ni proveedores y la operación se detiene.
El capital de trabajo siempre debe estar disponible para que se pueda utilizar en el corto plazo, ya que se pueden solventar las necesidades e imprevistos de manera rápida.
¿Cómo se calcula el capital de trabajo?
Para conocer cuánto capital de trabajo cuenta tu empresa, puedes emplear la siguiente fórmula:
Capital de trabajo = Pasivos corrientes / Activos corrientes
Para explicar un poco mejor esta fórmula, debemos entender qué son los pasivos corrientes y los activos corrientes.
Activo corrientes
El activo corriente también se le conoce como el activo circulante o líquido que tiene tu empresa. Esto quiere decir que son ingresos de la empresa o recursos que representan ingreso de una u otra forma. Algunos ejemplos de activos corrientes o circulantes que seguro tienes en tu empresa son:
El dinero que tienes en cuentas bancarias
Portafolio de inversiones financieras de la empresa
Dinero en efectivo en tesorería
Cuentas por cobrar
Todos estos activos debes sumarlos y considerarlos como parte del activo corriente en la fórmula anterior.
Pasivo corriente
El pasivo corriente, o también conocido como el pasivo circulante, es todo aquel recurso que debe ser destinado para solventar obligaciones empresariales a corto plazo. En otras palabras, es todo aquel gasto que debe hacer la empresa para seguir operando:
Deudas que tenga la empresa a corto plazo
Deudas con otras empresas asociadas
Cuentas por pagar a proveedores
Provisiones
Al igual que el activo, se debe sumar y considerarse en la fórmula como el Pasivo corriente.
Déficit o excedente
Una vez apliques la fórmula en tu empresa, esta podrá decirte si es que tu empresa cuenta con un déficit o un excedente de capital de trabajo. Existen casos en los que las empresas se dan cuenta que existe un déficit de capital de trabajo, por lo cual buscan soluciones financieras para solventar sus necesidades. Algunas de las herramientas financieras que más emplean los empresarios son como el factoraje, el financiamiento interno y los préstamos bancarios.